Es como un rio que desborda cada rincón del alma, no tiene fronteras, nada la detiene penetra hasta lo mas profundo de tu corazón cambia la atmósfera que te rodea y en las alas del Espíritu Santo tiene el poder para que El te hable, transformando con sus palabras cada parte de ti.
Inspirada por Dios
Trae paz, sanidad al alma y al cuerpo y por sobre todas las cosas nos ayuda a entrar en la presencia del El único y verdadero Dios, Jesucristo el Rey de Reyes.
Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque también el Padre tales adoradores busca que lo adoren. Dios es Espíritu, y los que lo adoran, en espíritu y en verdad es necesario que lo adoren. (Juan 4:23-24)